Qué podemos hacer en tu espacio
Cada patio, terraza o jardín comunitario tiene su propio ritmo nocturno. Trabajamos sobre lo que ya existe y sumamos lo que falta para que las polillas y otros polinizadores crepusculares encuentren dónde quedarse.
Evaluación del espacio
Recorremos el terreno a distintas horas del día y de la noche para ver qué llega, qué se esconde y dónde da el viento. De ahí sale un diagnóstico concreto: orientación, sustrato, sombras y puntos donde conviene intervenir primero.
Selección de aromáticas nocturnas
Elegimos especies que liberan su perfume después del atardecer y que se adaptan al clima del Gran La Plata. La lista se ajusta al tamaño del cantero, a las horas de sol y a lo que ya crece en el lugar, sin forzar plantas que no van a durar.
Diseño de refugios diurnos
Las polillas necesitan dónde pasar el día. Proyectamos montones de hojarasca, troncos apilados, setos mixtos y pequeños hoteles de insectos orientados según el viento dominante, con materiales simples y fáciles de reponer con el tiempo.
Plan de iluminación responsable
Revisamos las luminarias actuales y proponemos cambios de temperatura de color, pantallas dirigidas al suelo y horarios de apagado. La idea es que la luz siga cumpliendo su función sin desorientar a la fauna que vuela de noche.
Instalación y mantenimiento
Acompañamos la plantación, el armado de refugios y las primeras podas. Después quedan pautas de seguimiento por estación para que el jardín no se degrade: qué reponer, cuándo dejar crecer y qué señales conviene registrar.
Talleres y asesorías
Damos charlas y talleres para vecinos, docentes y organizaciones barriales que quieran replicar el enfoque en sus propios espacios. Se adaptan a patios chicos, escuelas, clubes o jardines compartidos entre varias familias.
Trabajamos en La Plata y el Gran La Plata. Si querés ver cómo aplicamos estos criterios en un caso real, podés leer sobre nuestro primer jardín piloto o conocer más sobre el estudio.