Qué significa "entrega"
Hablamos de entrega cuando el jardín queda plantado, los refugios armados y el esquema de iluminación instalado. La guía de cuidados y el calendario de riego y poda se entregan junto con el cierre de obra, no antes.
Desde la primera visita hasta el seguimiento estacional: qué relevamos, cómo se planifica la entrega y por qué un jardín para polillas crepusculares necesita tiempo antes de mostrar resultados.
Cada proyecto sigue un recorrido previsible. No hay atajos ni resultados instantáneos: la noche tarda en confiar.
Etapa 1
Consulta inicial
Relevamos medidas, orientación, horas de luz artificial que recibe el espacio, tipo de suelo o sustrato y qué espera cada persona del jardín. Es una conversación sin costo, en el patio o por videollamada, donde ya se descartan ideas que no van a funcionar.
Etapa 2
Propuesta de diseño
Armamos la selección de especies aromáticas nocturnas, la distribución de canteros, los refugios de descanso y un esquema de iluminación de bajo impacto. La propuesta se entrega por escrito, con planos simples y notas sobre qué se planta dónde y por qué.
Etapa 3
Instalación
Coordinamos la plantación según la temporada de floración y las condiciones climáticas de La Plata. En invierno se preparan sustratos y refugios; en primavera y verano se incorporan las especies que florecen al atardecer. La obra se hace por jornadas, sin dejar el patio en obra durante semanas.
Etapa 4
Entrega y guía de cuidados
Al cerrar la instalación dejamos una guía breve de cuidados, un calendario de riego y poda, y recomendaciones para observar polillas sin perturbarlas: luz baja, poca manipulación y paciencia. La idea es que cualquiera en la casa pueda mantener el jardín sin depender del estudio.
Etapa 5
Seguimiento estacional
El acompañamiento puede ser presencial o a distancia, con ajustes según la estación: reemplazo de ejemplares que no prosperaron, corrección de luminarias, refuerzo de refugios antes del frío. Los jardines para polinizadores crepusculares maduran con los años, así que el seguimiento se mide en ciclos, no en semanas.
Conviene dejar por escrito qué entra y qué no entra en un proyecto de jardín para polillas nocturnas. Estas condiciones no son letra chica: ordenan las expectativas y evitan malentendidos durante el proceso.
Hablamos de entrega cuando el jardín queda plantado, los refugios armados y el esquema de iluminación instalado. La guía de cuidados y el calendario de riego y poda se entregan junto con el cierre de obra, no antes.
No prometemos visitas de polillas en una fecha determinada. Un jardín crepuscular madura con las estaciones: el primer año suele ser de adaptación y el registro de especies aparece recién cuando las plantas se asientan.
El acompañamiento posterior puede ser presencial o a distancia, según dónde esté el jardín y qué tan seguido haga falta revisarlo. Incluye ajustes estacionales, pero no reemplaza el mantenimiento cotidiano que queda del lado de quien habita el espacio.
La instalación se coordina según la temporada de floración y el clima de La Plata. Lluvias prolongadas, heladas tardías o reformas en curso pueden correr las fechas: en esos casos se reprograma sin costo adicional.
El proyecto no contempla poda de árboles grandes, instalación eléctrica nueva ni obras de albañilería. Si el espacio necesita esos trabajos, se coordinan aparte con profesionales del rubro.
Las recomendaciones sobre iluminación y observación buscan no perturbar a la fauna. No difundimos prácticas de captura, manipulación ni uso de trampas: el objetivo es mirar sin intervenir y dejar que el jardín haga su trabajo.